El IBEX35 bate récord también en el pago de dividendos. Pero no olvides que el dividendo se descuenta del precio de la acción una vez el dinero sale de la caja.
Un ejemplo tras el pago del dividendo
Si la acción que reparte hoy 0,5€ de dividendo ayer cerró a 10€, el precio de apertura es 9,5€. No representando esa cotización cambio respecto del cierre anterior. Lógico porque el medio euro repartido sale de la caja y reduce la valoración de la acción en su importe.
El accionista recibirá 0,5€ por acción menos las retenciones aplicadas del 19%. Esto quiere decir que ingresará en cuenta 0,405€ por acción.
¿Tiene sentido comprar o mantener una acción solo por cobrar el dividendo?
Lo anterior nos lleva a que comprar una acción por un reparto de dividendo no tiene mucho sentido. La acción la compraremos porque tiene potencial de revalorización.
Tampoco tiene sentido no vender la acción hasta que se cobre un dividendo. Mejor vender antes y evitar la retención difiriendo el pago fiscal.
Esto que parece tan obvio, en la práctica no lo es tanto porque el inversor suele dejarse seducir por un reparto de dividendo. Tanto más, cuanto mayor es su importe.
¿Estrategia de reparto o acumulación de rentas?
Recuerda que una estrategia de reparto de rentas tiene cabida dentro de una situación de necesidad de rentas. Pero si las rentas no son necesarias, mejor optar por la acumulación para mejorar la eficiencia fiscal de la cartera.
Si tienes dudas o necesitas asesoramiento en cualquier otro tema, ¡no dudes en ponerte en contacto con tu asesor financiero de confianza!


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